Experiencias Personales Real Life

”No fue realmente difícil dejar de decir ella, para decir él”

La experiencia que hoy les compartimos nos la manda la hermana de un chico trans. Esperamos como siempre que disfrutéis de la lectura.

Esta experiencia se basa en lecciones de vida, en caídas y volver a ponerse en pie, en extender una mano no solo en los momentos difíciles que los hay, sino también en los buenos momentos…

Hace un tiempo conocí a una chica que por algunos motivos que yo desconocía, llamémoslo ignorancia, no terminaba de identificarse, no terminaba de encajar y mucho menos terminaba de quererse a sí misma. Lo que menos sospechaba es que esta persona un día me abriera la mente y me enseñara que no necesariamente todos nos sentimos a gusto con nuestro rol, con nuestro cuerpo, con quienes se supone que debemos ser y no por eso somos menos personas. En el momento que me dijo su nuevo nombre pude sentir como se abría una nueva etapa en mi vida, pude ver con mis propios ojos que su proceso había comenzado y por consecuente el mío también, pues debía despedirme de aquella chica y comenzar a conocer al chico que hoy es.

No fue realmente difícil dejar de decir ella, para decir él. En ese momento todas las piezas encajaron, no solo en su vida, sino que en la mía también, ya para ese entonces se había convertido en una persona lo suficientemente importante como para caminar a su lado, para ver y sentir que, aunque fuera difícil era un proceso del que no me arrepentiría nunca de vivir y mucho menos a su lado.

No fue un camino de rosas, todo hay que decirlo. Por desgracia tropezamos con muchas otras personas desagradables y poco respetuosas, ignorantes como lo fui yo una vez, pero con la diferencia de que dichas personas no tenían el valor de sentarse y aprender, no sé, por miedo tal vez.

Aunque esto no fue lo más complicado, para mi supuso otro crecimiento personal no enfrentarme a cada persona que encontrábamos así, pues ¿Cómo podían hablar y juzgar si ni siquiera le conocían? ¿Cómo tenían el puto valor de intentar humillar y hacer sentir mal a una persona independientemente de su situación?, ¿Cómo podía quedarme de brazos cruzados mientras él era atacado por ser quien realmente es?, me costó entenderlo, realmente me hervía la sangre, hasta que vi que él no se rendía por muy difícil que fuera, hasta que vi que él no se sentía humillado, ahí aprendí otra vez de él, aprendí que si quieres ser alguien solo te debe importar a ti mismo, debes ser fuerte, pero sobretodo valiente, pues el camino no es fácil.

Por otro lado, comenzaron los cambios, fue realmente divertido aparecer una semana después y ver que su voz era totalmente diferente, al tiempo empezó la barba por no hablar de la calvicie prematura y el resto de los cambios físicos sin olvidarnos de los cambios psicológicos, de las subidas y bajadas emocionales, de un me enfado riéndome y todas esas cosas inevitables.

Después de los nervios, el miedo, la incertidumbre y la tocada de moral por parte de ciertos factores como las listas de espera y profesionales, toca entrar al quirófano ¡qué puto miedo!, por desgracia me he encontrado en la otra punta del país cada vez que tuvo las intervenciones, los nervios, la ansiedad y la distancia juegan un mal papel, pero solo toca esperar como él me ha enseñado. Entonces, llega el gran momento de vernos después de mirarse al espejo y ahí está hecho y derecho, con una de las mejores sonrisas que he podido disfrutar en mi vida, esa que se ve en la mirada, esa felicidad que te dice que las lágrimas, los momentos de desesperación y enfado con el mundo, han valido la pena.

No se puede comparar lo que él ha sentido en todo el proceso, con lo que he sentido yo, está claro, no fueron momentos fáciles en su vida y la mía estaba bastante desordenada, las emociones a flor de piel, la rabia por la impotencia de querer ser y no poder, las lágrimas de alivio que recorrieron mi rostro cuando salió de quirófano y saber que estaba bien, la felicidad que me transmitió cuando le concedieron su nuevo DNI, el mirarle y ver que, quedarme a su lado no solo me había enseñado a ser mejor persona, sino que él se había convertido en un ejemplo de lucha y constancia.

Han pasado 9 o 10 años desde que nos conocimos, hoy por hoy este chico, no es sólo mi mejor amigo y mi hermano, es mi compañero de batallas y victorias, es un pilar en mi vida. No puedo evitar hablar orgullosa de él, no puedo evitar darle las gracias por permitirme acompañarle en todo este viaje, no puedo evitar sonreír cuando echo una mirada atrás y veo el camino que hemos recorrido.

Es cierto que su proceso me ha aportado muchísimas cosas importantes por no decir vitales, he gozado de verle crecer y madurar con mis propios ojos, he podido ver mi propio crecimiento a su lado, observándole he corroborado que puedo ser igual de valiente como él y seguir adelante cuantas veces sea necesario.

Después de todos estos años, de curvas, subidas, bajadas y alguna que otra piedra, puedo decir que me ha regalado una de las mejores experiencias de mí vida, de la cual no me arrepiento.

Gracias, por este viaje a tu lado.

Si quieres hacernos llegar tu experiencia personal como chico transexual, como familiar o como pareja de un chico trans, no dudes en enviarnos un email a contacto@transboys.es contándonos tu punto de vista. ¡Nosotros te leemos!

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