Experiencias Personales Real Life

Pará mi el título perfecto sería “Historia de amor”.

Hoy y a petición de nuestro compañero, publicamos la experiencia de nuestro amigo Alekai Hernández con las hormonas. Esperamos les resulte amena la lectura.

Pará mi el título perfecto sería “Historia de amor“. Básicamente porqué estuve esperando por ella toda la vida y sabía que cuando llegará sería para siempre. Sí, me refiero a las hormonas.

Todo empezó el 13 de marzo de 2012, salí de la consulta del endocrino directo a la farmacia a comprar por primera vez las ansiadas hormonas. Empecé con una hormona en sobres (Testogel) qué tenía que ponerme una vez al día. Es gracioso porque recuerdo qué eran unos sobres enanos y medio vacíos, pero para mi era lo más grande, importante y valioso que me había pasado nunca. Sólo un mes con el Testogel me ayudo a dejar atrás una de las cosas más traumáticas para mi…La menstruación. Así qué podéis imaginaros mi felicidad.
Sólo estuve 3 meses con el Testogel y ya me había dado una felicidad inmensa, así que cuando el 5 de Junio de 2012 el endocrino me recetó el Reandrom (1 vial intramuscular cada 12 semanas) mi cara era el reflejo de la felicidad total. Los cambios empezaron a ser mucho más visibles con ese primer pinchazo, poco a poco es cierto, pero es que no me refiero solo a los cambios físicos, si no a la motivación de saber que día a día se iría avanzando aunque al principio solo me diera cuenta yo.

El cambio de voz, con los típicos gallos de por medio jeje. He de admitir que no me di cuenta de este cambio hasta que un día, y después de que todo el mundo me lo dijera sin parar, me dio por grabarme… Y vaya que si había cambiado jeje que no escuche la grabación entera del impacto. Pero igual me paso con el cambio físico… Sólo me di cuenta de que mi peso variaba, algo que paró cuando mi organismo se adapto a las hormonas. La cara, las caderas, el pecho… Son cosas que la gente que me rodeaba se daba cuenta antes que yo. Será por eso de que uno se ve todos los días jeje, pero me gustaba. Me motivaba que la gente se diera cuenta y ya no hubiera tanta ambigüedad ni equivocaciones.

Admito que algo que me dejó un poco perplejo y pensado que me pasaba algo malo, como alergia a las hormonas o algo similar, fue el dolor qué experimente en los órganos genitales… recuerdo que no quería ir al médico por si se confirmaba que era algo malo y me quitara el Reandrom. Aunque finalmente se lo dije al endocrino y cuando me comunico que era normal porque con el tratamiento hormonal los genitales se desarrollan un poco, son más sensibles y de ahí viene el dolor respire tranquilo. El dolor se me fue a los pocos meses y así poco a poco fui viendo que había pasado lo que el endocrino me había explicado en su momento.
Por eso me permito recomendar qué cualquier cosa que no entendáis lo preguntéis porque si no tendemos a asustarnos, a pensar que es algo malo y que podemos perder todo lo avanzado, y la mayoría de las veces no es así.
Cambiando de tema, algo que me hizo casi llorar de la emoción fue el tema de la barba. Cada día al despertar me miraba en el espejo para ver si había algo, lo qué fuera, un pelito o pelusilla jeje y cuando empezó a salir fue como buff ahí está por fin y es qué aunque decidiera ir afeitado es la satisfacción de saber eso, que me tenía que afeitar.

La verdad que el cambio a sido radical en todos los sentidos y sólo puedo decir que no puedo estar más feliz y orgulloso. Cómo con todo en la vida ha habido muchos cambios, subidas y bajadas, pero aún así no cambiaría nada.
Después de 5 años y medios en hormonas estoy seguro que todavía me quedan muchos cambios por experimentar, cosas con las que sorprenderme, con las qué aprender… Y sinceramente lo espero con ganas y es que como dije al principio para mí esto es una “Historia de amor“.

Si quieres hacernos llegar tu experiencia personal como chico transexual, como familiar o como pareja de un chico trans, no dudes en enviarnos un email a contacto@transboys.es contándonos tu punto de vista. ¡Nosotros te leemos!

 

Tal vez también te interesa

Sin comentarios

Responde